Ejecutamos sondeos de hasta 150 metros de profundidad para calibrar estudios geofísicos, reconocer la litología y habilitar pozos de monitoreo. Es el complemento directo de la geofísica: donde el método indirecto propone, la perforación confirma.
Para qué se perfora
- Calibración de estudios geofísicos. Un sondeo bien ubicado convierte un perfil de velocidades en una columna litológica con nombres y espesores reales.
- Pozos de monitoreo. Seguimiento de nivel freático y calidad del agua subterránea.
- Reconocimiento geotécnico. Muestreo para caracterización de materiales de cimentación.
- Exploración somera. Verificación de anomalías detectadas por métodos indirectos.
Por qué conviene combinarla con geofísica
Perforar a ciegas es caro y estadísticamente malo. Un estudio geofísico previo reduce el número de sondeos necesarios y mejora la ubicación de cada uno: en lugar de una malla regular que atraviesa lo mismo varias veces, se perfora donde la geofísica señala el contraste.
El orden correcto casi siempre es geofísica primero, perforación después, y después reinterpretación de la geofísica con la litología ya conocida. Ese tercer paso es el que casi nadie hace y el que más valor añade.
Alcance del servicio
| Aspecto | Alcance |
|---|---|
| Profundidad máxima | 150 m |
| Muestreo | Recuperación continua o por intervalo, según objetivo |
| Registro | Columna litológica descrita por geólogo |
| Terminación | Pozo de monitoreo habilitado o sondeo sellado |
| Cobertura | República Mexicana y América Latina |
Entregables
- Columna litológica descrita y fotografiada
- Coordenadas y elevación de cada sondeo
- Muestras resguardadas o entregadas al cliente
- Informe integrado con el estudio geofísico, cuando ambos servicios se contratan juntos
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