Perforar un pozo profundo cuesta prácticamente lo mismo si acierta que si falla. Esa es la razón por la que existe este servicio: no para buscar agua con un aparato, sino para reducir la incertidumbre del subsuelo antes de que la máquina entre al sitio.
Trabajamos donde la profundidad o la estructura geológica hacen que un método superficial no alcance: integramos sísmica de reflexión, reprocesamiento de líneas sísmicas antiguas, registros de pozo y datos gravimétricos, si están disponibles, para definir dónde perforar y con qué expectativa.
Adquirimos con brigada propia y equipo propio: 820 nodos sísmicos autónomos STRYDE y fuente sísmica GPEG-500, ampliables cuando el proyecto lo exige. La adquisición no se subcontrata, de modo que hay un solo responsable del dato desde el campo hasta la interpretación.
¿Cuándo conviene realizar un estudio sísmico antes de perforar?
- Cuando ya hay pozos en la zona y los resultados no se parecen entre sí. Suele ser compartimentación estructural: una falla que separa la misma unidad en bloques con niveles distintos.
- Cuando el objetivo es profundo y el costo de la perforación no admite un tiro fallido.
- Cuando existe información previa —líneas sísmicas antiguas, registros de pozo, gravimetría— que puede reinterpretarse en lugar de adquirir de cero.
- Cuando el problema es de geometría y estructura, no de localizar una anomalía somera.

¿Qué entrega el estudio, y qué no?
La sísmica de reflexión reconstruye la geometría del subsuelo: la posición y el espesor de las unidades, las fallas que las cortan y los bloques que separan. Con el análisis de los atributos derivados de los datos sísmicos y de la información geológica se pueden además obtener indicios de fracturamiento. El análisis de amplitud previo al apilamiento puede acotar litología y contenido de fluido.
Lo que no resuelve conviene decirlo con la misma claridad. El gasto que dará el pozo y la calidad del agua los confirma la perforación y la prueba de bombeo. La salinidad se discrimina principalmente con métodos eléctricos y electromagnéticos; el análisis de amplitud aporta sobre litología y fluido, pero su sensibilidad a la salinidad es baja. Ningún método solo contesta las tres preguntas; el estudio sirve para llegar a la perforación con menos incertidumbre, no para sustituirla.
Experiencia documentada
Deep groundwater prospecting in Mexico City through seismic-reflection methodology
The Leading Edge, 33(7), 758–763 — Society of Exploration Geophysicists, julio 2014
doi.org/10.1190/tle33070758.1
Ricardo Flores Capetillo figura como primer autor.
Objetivos de agua potable entre 800 y 2000 metros en la Cuenca de México, abordados mediante sísmica de reflexión, reprocesamiento de líneas 2D antiguas, registros de pozo y datos gravimétricos. Su conclusión es la premisa de este servicio: la metodología de reflexión y las técnicas de interpretación desarrolladas para petróleo y gas pueden adaptarse a la prospección de agua potable.
El trabajo se realizó en el marco de un empleo anterior del autor, no de Flores Energy. El registro completo de publicaciones y ponencias está en la página de publicaciones y conferencias.
Cómo empezamos
Díganos qué tiene que resolver el estudio y a qué profundidad proyecta su pozo. Con eso podemos decirle si hay material existente que reprocesar —que cuesta una fracción de adquirir nuevo— o si conviene salir a campo. Si el pozo es somero, en zona conocida y con vecinos productivos, se lo diremos también.
Escríbanos o vea el detalle de los métodos en sísmica 2D y 3D y procesamiento e interpretación.
